Floraciones Tardías

FIAT LUX

Hastiado el sol de ser estrella sola, un día
puso en acción sus hornos y disparó saetas
de múltiples protones con suprema energía
sobre el cósmico polvo para engendrar planetas.

Y era la tierra un óvulo que en la entraña latía
de la espiral galaxia que en giros elipsoides
hendió por el ovario de la lechosa vía
por donde van del sol los espermatozoides.

Tras millones de siglos al fin el fecundante
contacto se realiza, y en la alborada pálida
del Fiat se ve a la tierra igual a una crisálida
que en torno del gran foco solar gira distante.

Y llénase de pasmo mirando las siluetas
brillantes de otros cuerpos que surcan el espacio
como cocuyos de oro, de argento, de topacio.
Son ellos sus hermanos, los múltiples planetas.

Y en explosión de júbilo sus aguas transparentes,
diseminadas, junta para formar los mares
y surgen por milagro los vastos continentes,
las altas cordilleras y los albos glaciares.

Luego por espontánea generación su rasa
superficie se puebla de organismos diversos;
un misterioso hálito por sus ámbitos pasa
y el vegetal irrumpe con sus añiles tersos.

Junto a las talofitas y las muscíneas bulle
todo un mundo de gérmenes, se gesta el infusorio,
y la existencia múltiple en sus matraces fluye
que aguardó por milenios entre el hielo hiperbóreo.

De lo simple, arribando a lo complejo, el orbe
sus génesis compendia, etapa tras etapa;
la Inteligencia Magna en su labor se absorbe
y ni el menor detalle a su visión escapa.

Luego para exornar el grandioso escenario,
ante la aparición del prodigio sin nombre,
vistió la tierra toda de un lujo extraordinario... 
¡y descolló en su esfera por fin el primer hombre!

Danzaron en enjambres las nítidas estrellas
al descorrer el caos su fúnebre capuz;
lanzaron los meteoros miradas de centellas
inaugurando la obra perfecta del Fiat Lux.


CON EL OÍDO EN TIERRA

Naturaleza imagen de Dios tú fuiste el templo
donde elevé mis encantos de líricas liturgias
y ebrio de brisa y selva, de fuentes y de pájaros
me doblegué en tus aras, con el oído en tierra.

Con el oído fino del corazón pegado
a tu sagrada arcilla pasé la vida toda,
pendiente de tus labios, Natura, y he quedado
como el Brahaman cautivo del Dios de su pagoda.

Ya próximo a mi eclipse total, nada me aterra...
y es porque tú me has dado telúricas reservas.
En tus colmadas ubres lacté la panteísta,
filosofía, mientras tus ritos oficiaba,
postrado de rodillas, con el oído en tierra.

Con el oído alerta, me convertí en antena
para captar los ritmos de las constelaciones.
Las armonías cósmicas que lanzan las galaxias
las trasunté en el alma de exóticas canciones.

Yo soy tu postrer Druida, Naturaleza Madre,
y quiero que me escuches: cuando a tu entraña vuelva,
mis ojos con tus dedos maravillosos cierra...
y me darás entonces la luminosa clave
del MÁS ALLA que aguardo con el oído en tierra.


DE MI ORIGEN EN POS
(Dedicada al atildado escritor y académico, Sr. Dr. Justino Cornejo)
Yo quisiera volver, desandando el camino,
hasta el último círculo de mi etapa anterior...
y, libre de esta escoria terrenal que me oprime,
hacer un trampolín de la Osa Mayor...

Con un salto de siglos que asombre a los cometas,
lanzarme como un bólido, rumbo a otra galaxia
distante de esta esfera a cien mil años luz...
y ebrio de argón y oxígeno, burlarme del vacío
hasta arribar al mundo de donde vine yo.

Y, al reintegrarme al plasma que dio vida a mis células,
en el concierto cósmico de nuevo gravitar...
y la ecuación fantástica con su millón de incógnitas
que el intelecto humano no puede resolver:
_ Principio y fin de todo; espacio-tiempo, clave
de Enigma!...  _ ¡quién sabe
si el hondo interrogante consiga esclarecer!



EL LEÓN Y EL BUITRE
Junto  a un peñasco que sombreaba  un árbol
un crinado león dormía la siesta
y entre el follaje de una rama enhiesta,
un buitre devoraba una carroña.

Despertóse el león ante el hediondo
tufo de aquel banquete nauseabundo
e increpó con rugido bélico
al huésped inoportuno y vagabundo:

...”¿Por qué venir a interrumpir mi sueño
con tu vulgar graznido? ¿No encontraste,
avechucho fatal, otro ramaje
más distante de mí para posarte?...

El olor de tu almuerzo pestilente
mortifica mi olfato, acostumbrado
a la sangre caliente de los ciervos
que atrapo con trabajo, frente a frente.

Y tú, que haces alarde de tus alas
para escalar la bóveda azulada,
nunca te he visto perseguir al vuelo
y dar caza a una tímida becada...

Solo cuando en la selva mi rugido
te anuncia que mis hambres he saciado,
a devorar acudes el manido
resto de mi festín tan bien ganado”...

Y el buitre contestó con desparpajo,
al airado león: ... “Así es el mundo...
es ley universal que, del trabajo
del luchador, disfrute el vagabundo”...


JOSE MARÍA HUERTA

Fue de su inteligencia siempre abierta,
del saber, a las nobles inquietudes:
como una antena se mantuvo alerta
para orientar al bien las multitudes.

Fue un polemista irónico, candente,
pero siempre leal y justiciero:
condenó lo inmoral y lo indecente...
mas, en loar lo honesto fue el primero.

Don José María Huerta fue un Patricio..
publicista, escritor, sin artificio,
en la vida social y en la privada,

y un fiel dechado de virtudes altas,
por eso hoy mi inspiración le exalta
como una gran figura inmaculada.

A ISABEL II DE INGLATERRA

¡Salud, oh Reina  ilustre del Imperio más grande
de los tiempos modernos! Invencible bastión,
de democracia ejemplo; desde el pie de los Andes,
te envío este tributo con alma y corazón.

Juvenil Soberana, orgullo de la raza
británica de hidalga y honrosa tradición:
cuya robusta sangre mis arterias abrasa
y despierta en mi alma filial admiración.

Tu ilustrado criterio mi certidumbre abona
de que serás el alma  de tu altiva Nación,
al ceñir la fastuosa y pesada corona
de Eduardo y de Ricardo Corazón de León.

A Dios ruego, Señora,  que cumplas tu reinado,
cosechando los frutos de la prosperidad;
que la paz sea contigo y con tu pueblo amado,
para bien de tu Patria y de la humanidad.



RAIMUNDO AVEIGA
(Dedicada al Dr..Luis Aveiga  Barberán, en prenda de amistad)

Era yo aún muy joven. Don Raimundo
ya era hombre provecto, vigoroso;
de testa calva, de semblante austero...
del paso tardo y de la tez trigueña
de reposada voz, verbo florido...
que admiración y aprecio conquistaba
de quien su charla pulcra disfrutaba.

Treinta y cinco años há que en la querida
ciudad gentil de la llanura verde,
de los naranjos siempre florecidos:
Chone la hospitalaria,  el honor tuve
de ser amigo del dilecto amigo,
de lo bueno, lo bello y verdadero.

Connotado escritor... De su ágil pluma
engendros son bellísimos ensayos
y opúsculos  de corte montalvino.
Cultivó, en ocasiones, con destreza
la poesía; pero fue en el drama
donde descolló su maestría
con el hermoso “Sacrificio de Emma”

Brillante educador: De su existencia
gran parte dedicó al apostolado
de la ingrata docencia. Sus alumnos
que estas estrofas lean, bien lo saben,
lo que Chone le  debe, la provincia
y la patria a este gran incomprendido
que, pese a sus altísimos quilates
de pensador, maestro y dramaturgo,
se le dejó morir en el olvido.


Alguien ha dicho que las altas cumbres
son siempre solitarias...
Los hombres son así,  si sobrepasan
el común de las gentes...¡Viejo amigo
Raimundo Aveiga!, esa fue tu vida:
Olvido y aislamiento. Ese fue al gaje
de tu talento y honradez... ¡Reposa...
reposa en paz, que tu obra bienhechora
no acabará contigo en el sepulcro!


Yo tengo fe que nuestro pueblo: Chone,
que esa bizarra juventud chonense
que te debe la luz de su intelecto,...
yo tengo fe que tus contemporáneos,
todos unidos en robusto bloque,
para hacerte justicia merecida ,
darán a algún colegio, a cualquier calle,
tu nombre,  en legítimo homenaje
a tus preclaros méritos.

Descansa... descansa en paz incomparable amigo,
allí en el seno de la madre tierra,
de esa tierra fecunda y cariñosa
que te viera nacer... Yo,  en este loco
trajinar de la senda, ante la nueva
de tu sensible muerte me detengo
con profundo pesar...bajo del hombro
la lira que es mi cruz, ensayo el canto,
el canto del adiós de la partida.

¡Buen viaje Don Raimundo!
¡Buen viaje gran amigo!
¡Hasta vernos más tarde,
más allá de  la escoria de este mundo,
en los umbrales de una nueva vida!

LA AGONÍA DEL TITÁN
(Winston Churchill)

Titán del Pensamiento y de la  Acción... hoy grávido
de senectud gloriosa, librando está otra guerra
con la bravura olímpica  con que empuñara impávido,
el guante que el Nazismo  lanzó sobre Inglaterra.

Pero no es el despótico Fuhrer, el formidable
“rodillo” al que ahora afronta el ex Premier.
la figura más alta y más dinámica
del siglo _...  es con la Parca que hoy mide su poder.

Quien a Goering  y a Rommel neutralizara atónito
dejando al propio Hitler que se creyó imbatible
en la tremenda lucha, ... ¿vencido o vencedor

saldrá?... Si él sucumbiese, el Bloque de Occidente
de democracia auténtica, su máximo exponente
perdido habrá. ¡Dios salve al bravo Luchador!

AUTORRETRATO

¿Veis aquel hombre pálido, enigmático
que ambula y monologa sin cesar,
sombrío, melancólico y apático
que pasa y que saluda sin mirar?.....



¿Qué medita, que sueña, que interroga
a la Tierra, al Espacio, al “MAS ALLA”
y aguarda de una pálida “galaxia”
la respuesta que nunca llegará?......



¿Ves aquel hombre?..... ¡Bien!.... ¡No le preguntes
de dónde viene, para donde va
ni trates de saber cuál es su nombre
pues, de seguro el mismo ignorará.



Quién es y lo que ansía…….
su historia hace ya siglos que olvidó
¡Ese tipo enigmático y huraño,
herido del dolor y el desengaño…..
ese tipo, soy yo!


SOLILOQUIO II

¿Se premia la virtud? ¿Es alabado
el hombre que es ecuánime y sincero?
Yo fui bueno... y por bueno, infortunado...
¡entretanto la dicha he contemplado
irradiando en la faz del bandolero!
Yo que mi diestra le ofrecí al caído
y consolé al que sufre como hermano;
¡heme aquí, melancólico y vencido...
pues demasiado tarde he comprendido
que el que hace el bien no es noble; es un insano!

Aquel que, al pobre, al huérfano, al mendigo
privó del pan, de la heredad, y del caro
e incomparable don de independencia;
¡le vi feliz, sin que le importe nada
la desnudez y el hambre no saciada
de aquellos que él sumiera, en la indigencia!

Mentira! ... Nunca triunfa la causa del que es bueno!
¡No hay honra a la justicia, ni premio a la virtud!
nuestras acciones nobles las pagan con veneno...
la humanidad es vaso hasta los bordes lleno,
de envidia, de egoísmo, de error, e ingratitud!
¡Maldita una y mil veces el torpe que se inclina
al sacrificio estéril del bien y del amor!
¡El bueno siembra rosas para medrar espinas,
el malo siembra espinas para coger la flor!

El mundo a carcajadas se ríe de aquel necio
que a todo se resigna por miedo “Al más allá”
y en tanto que felices los otros, su desprecio
le escupen... él muy triste, por la existencia va!

¡Mentira! ... El triunfo es sólo de espíritus rapaces;
es la conciencia un mito, y todo falsedad! ...
¡La dicha y la fortuna sonríe a los procaces,
y muere en un calvario quien busca la verdad!


A ELOY ALFARO

Como todos los Cristos de la Historia,
el Viejo Luchador tuvo un Calvario
y además, un Tabor que la memoria
enaltecen del héroe legendario!...

Hoy no canto sus ínclitas victorias
sino aquel gesto de inaudito brío
cuando, por no rendirse vuelve escorias
y esqueleto llameante su navío.

Hasta hoy Jaramijó, cual centinela,
custodia del histórico “Alhajuela”
un acervo de hierro carcomido.

Allí fue su Tabor… y allá en la altura
de los andes parece que aún fulgura
su calvario inmortal en el Ejido.


PASILLO MANABÍ

Tierra hermosa, de mis sueños
donde vi. la luz primera,
donde ardió la inmensa hoguera
de mi ardiente frenesí;
de tus plácidas comarcas
de tus fuentes y boscajes
de tus vívidos paisajes
no me olvido,  Manabí.

Son tus ríos los espejos
de tu cármenes risueños,
que retratan, halagüeños
el esplendido turquí
de tu cielo en esas tardes
en que el sol es una pira
mientras la brisa suspira
en tus frondas Manabí!

Tierra hermosa de mis ansias,
de mis goces y placeres;
el pensil de las mujeres,
más hermosa se halla en ti,
por la gracia de tus hijas,
por tus valles, por tus montes,
por tus amplios horizontes,
te recuerdo, Manabí.


Tierra bella cual ninguna,
cual ninguna hospitalaria,
para el alma solitaria,
para el yermo corazón;
vivir lejos ya no puedo
de tus mágicas riberas,
¡Manabí de mis quimeras,
Manabí de mi ilusión!...



YO VENGO DEL PASADO

La luz ví en la tierra do el astro rey abrasa
la sangre en un derroche de euforia tropical,
de Manabí los campos forjaron mi coraza
y diéronme sus fuentes, sus ritmos de cristal.

Británica, española e indígena es mi raza,
y siento del corsario y del conquistador
el ímpetu bravío que en versos se acompasa
y en cálidas estrofas de musical rumor.

Yo fui con Benalcázar audaz aventurero,
con Morgan, sobre el lomo del mar, filibustero,
con Atahualpa príncipe de lanza y tahalí...
por eso mi arpa ruge con épicos fragores,
en ocasiones gime al son de los dolores
y la pasión exalta con hondo frenesí.

Por eso en este siglo me siento inadaptado
pues vengo de los campos gloriosos del pasado
y añoro las almenas de la época feudal.
Producto de tres razas belíferas, me inquieta
la vaciedad de un siglo que mira en el poeta
un ser estrafalario, exótico, anormal.

Yo vengo de otras épocas de auténtica hidalguía:
en Roncesvalles estuve al lado de Roldán,
y unido a Godofredo Bullón con bizarría
luché como cruzado en suelo musulmán.

Luego con Carlos Quinto batí el bronce en Pavía
y con Guzmán el Bueno en Tarifa lidié...
me sumí en el Nirvana y una noche sombría
de Manabí en los campos floridos desperté.


PARA SER UN POETA
Para ser un poeta, sobre todo en los días
actuales de la radio, del cine y del avión,
se requiere tener toda la valentía
para afrontar pobreza, olvido, incomprensión

Para ser un poeta, pero un poeta nato
de gran temperamento – no digo un literato-
clarividencia suma requiérese  tener.
de varios elementos se forma  el verso puro
y no lo intente nunca quien hasta el claroscuro
del yo ultra-consciente no sepa descender

El verso es privilegio que otorgan las deidades.
No es brote de academias ni de universidades,
como un anhelo extraño o exótica inquietud,
allá en lo más profundo del alma noche y día
golpeando a toda hora está la poesía
que al corazón convierte en mágico laúd.

Ser un dominador del ritmo, del acento
del número y las pausas (oído, ejecución)
saber cómo se plasma fielmente el pensamiento
y cómo, en cada estrofa se vuelca en corazón.

Quien esto no comprenda que a vate no se meta.
no está hecha de rosas la senda del poeta,
a veces no hay en ella un sitio en qué dormir.

Allí se apura a sorbos los desencantos crueles,
se cosechan abrojos mucho más que laureles

y a veces con un gólgota aguarda el porvenir.

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